sábado, 27 de marzo de 2010

lunes, 22 de marzo de 2010

Mercedes Sosa



Luego de un ensayo la Negra y Milton y algunos músicos y quien esto escribe cenamos en un restaurante de la Costanera. En dos oportunidades Milton le pregunta a Mercedes por una grabación que ella hizo no hace mucho de un tema suyo. Está ansioso y no lo disimula. Ella le dice: Tengo un casete, después lo escuchás en mi auto.

Al auto de Mercedes subimos seis. Voy adelante, entre ella y Milton. Apenas sube Milton reclama el casete .Mercedes le dice : No te apurés Milton...¿y si no te gusta? Pero él insiste: yo quiero escuchar, yo quiero escuchar...


El casete empieza a deslizar " María, María", en la voz de la Negra. Milton se inclina para estar más cerca del sonido.
Nuestro auto deja la zona del aeroparque, gira hacia los bosques de Palermo. Al llegar a un cruce ferroviario muy poceado Mercedes frena, pero el caso es que el auto se para, y el motor se apaga en un gran bache. Quedamos justo en medio de las vías.


No sabemos qué ha pasado. Miramos a derecha e izquierda. y por la derecha, allá lejos, asoma la luz de un tren.
Mercedes, increíblemente, larga una carcajada. Dos de los que viajan atrás se asustan.¡Allá viene el tren! Mercedes acciona el contacto.¡Allá viene el tren!. Milton sube la música casi al maximo.¡Allá viene el tren! El motor suena de nuevo, primera y salimos con esfuerzo del terrible bache. Mercedes dice la puta que los parió, lindo lugar para quedarnos, y reanuda su carcajada.


Milton sigue ahí, escuchando su tema enarbolado por la voz de Mercedes.


Lo escucha una vez. Y lo pone dos veces más. Siempre en silencio, sin hacer el menor comentario.Hasta que apartándome se zambulle sobre Mercedes y la besa entusiasmado...¡Celestial! ¡celestial! ¡celestial! repite hasta que llegamos al hotel donde se hospedan los brasileños.


Cuando bajamos pregunto:


-Milton,¿te diste cuenta de lo que nos pasó con el auto?

-Quedamos en un pozo.


-¿Viste que el tren venía a lo lejos?


-Vi el foco del tren viniendo.

-Si no salíamos enseguida, moríamos todos, Milton.

-Todos moríamos, sí.

-¿Y por qué pusiste la música más fuerte en tan feo momento?

-Porque si la muerte nos alzaba, a mí me iba a encontrar siendo el hombre más feliz de la tierra...Muerte perfecta: estaba escuchando a Mercedes cantando mi canción







Fragmento del libro de Rodolfo Braceli
Mercedes Sosa La negra
Editorial Sudamericana
2003

lunes, 15 de marzo de 2010